LA MÚSICA Y SU MUNDO

lunes, 29 de septiembre de 2014

Sinfonía Número 6 en Fa mayor, Opus 68, Pastoral de Beethoven

                                      Sinfonía Número 6 en Fa mayor, Opus 68, Pastoral 

La arquitectura es una música de las piedras ; y la música, una arquitectura de los sonidos.
Esta frase me encanta y se la dedico a Paola , Juan, Luis y Bea, porque son arquitectos.
El despertar de las Impresiones serenas al Llegar al Campo
Escena junto al Arroyo
Alegre Reunión de Campesinos
Tormenta
Himno de los Pastores y Sentimientos de Gratitud después de la Tormenta
La Sinfonía Pastoral fue compuesta principalmente en 1808, aunque hay bosquejos que datan de 1806.
Beethoven dirigió la obra en su estreno, realizado en Viena el 22 de diciembre de 1808, en un programa que incluía también el estreno de la Quinta Sinfonía. Ambas sinfonías aparecieron designadas con sus números invertidos. 
Entre las primerísimas obras de Beethoven se encuentra un conjunto de tres sonatas para piano, que es
cribió cuando tenía doce años. Cuando fueron editadas dos años más tarde, la publicación fue anunciada
en el periódico musical de Bossler. En la misma página del periódico aparecía una noticia sobre una nue
va sinfonía de un tal Justin Heinrich Knecht. 
La sinfonía de Knecht estaba subtitulada Retrato Musical de la Naturaleza. Sus movimientos estaban 
descritos de la siguiente forma:
1. "Un hermoso campo donde brilla el sol, soplan suaves brisas, arroyos que cruzan los valles, las aves gorjean, murmura una cascada, un pastor toca su flauta, las ovejas brincan y la pastora deja oír su suave
voz."
2. "Súbitamente, se oscurece el cielo, todos respiran con dificultad y sienten temor, las nubes  negras se 
amontonan, el viento produce un sonido ululante, ruge el trueno en la lejanía, lentamente desciende la 
tormenta."
3. "La tormenta, con el sonido del viento y el ímpetu de la lluvia, ruge con toda su fuerza, las copas de los árboles murmuran y el torrente desciende con un ruido aterrador."
4. "La tormenta se aquieta poco a poco, las nubes se dispersan y el cielo se aclara."
5. "La naturaleza, en un transporte de alegría, eleva su voz al cielo y agradece a su Creador, con un can
to suave y agradable."
Como los anuncios de las obras de Beethoven y de Knecht aparecieron juntos, es razonable suponer que Beethoven conocía la sinfonía de Knecht, típico intento del periódico clásicode producir una pintura so
nora literal. Beethoven hasta bien puede haber estudiado la obra. Por sus cuadernos de apuntes sabe
mos que Beethoven había pensado mucho y profundamente acerca de los desafíos de la música progra
mática. ¿En qué medida debería depender el significado musical del conocimiento de los oyentes de lo que se estaba retratando? En otras palabras, ¿la pintura sonora tenía que ser tan literal como aparente
mente creía Knecht?
Cuando empezó a bosquejar la Pastoral, Beethoven anotó varias ideas acerca de la música de programa:
"Se debe permitir que los oyentes descubran las situaciones por sí mismos." "La gente no necesitará de títulos para reconocer que la intención general es más una cuestión de sentimiento que de pintura sono
ra." "Sinfonía Pastoral no es un cuadro sino un juego en que se expresan las emociones que nacen del 
placer del campo." "Toda pintura en la música instrumental, si se lleva demasiado lejos, resulta un fraca
so." "Sinfonía característica, o una remembranza de la vida campestre."
De acuerdo con el musicólogo F.E. Kirby, a lo que probablemente se estaba refiriendo Beethoven al de
cir "sinfonía carecterística" es:
"Una composición que posee ciertos rasgos típicos que la señalan como perteneciente a un género o ti
po en particular. Tal pieza, entonces, debe utilizar un estilo musical que tenga asociaciones explícitas con un carácter expresivo definido... Por lo tanto, cuando Beethoven utilizó la denominación de sinfo
nía característica o, más tarde, sinfonía pastorella, es obvio que se refería a una clase particular de obra característica, una relacionada con el carácter pastoral... Como elementos principales del estilo pastoral podemos mencionar los temas de cantos de pájaros, temas de cornos de caza, flautas de pastores (pifa o pifferari) llamadas de pastores(ranz des vaches o canto al estilo tirolés), danzas campestres, la represen
tación del flujo del agua y del balido de las ovejas y la imitación de ese instrumento característico de la vida campesina, la gaita con su bajo zumbido."
La Sexta Sinfonía fue terminada casi un cuarto de siglo después que la obra de Knecht, pero su progra
ma es notablemente similar. La deuda de Beethoven hacia Knecht( en el patrón programado y en el for
mato de cinco movimientos) resulta evidente, pero las diferencias son igualmente significativas. Beetho
ven evitó las descripciones programáticas detalladas de su antecesor. La sinfonía de Knecht estaba en
cuadrada rígidamente dentro de la tradición de la representación literal, una tradición que incluía a la música de Bach, Vivaldi, Boccherini, Haendel(hay una "Sinfonía Pastoral" en El Mesías; En Israel en Egipto se dibujan mosquitos, ranas y una tormenta de granizo), Haydn (oímos el rugido de un león, el relincho de un caballo y los pesados pasos de animales de la Creación) y -veinte años después de la Pas
toral- Rossini (la Obertura de Guillermo Tell cuenta con cuatro secciones, que describen respectivamen
te el amanecer, una tormenta, una escena pastoral y una marcha ligera). Pero el objetivo de Beethoven difería de las intenciones de estos compositores.  
"Más que una expresión de sentimiento que pintura sonora", escribió en la página del título. Esta senci
lla declaración constituye la síntesis de todas sus reflexiones referidas a la estética durante la composi
ción de la Pastoral. El autor temía que la representación excesivamente literal pudiera hacer a su música
demasiado trivial. Pero no cumplió con sus intenciones enteramente. Los cantos de los pájaros hacia el 
cierre del segundo movimiento, la banda pueblerina del scherzo, el tema con canto estilo tirolés del fi
nal, los zumbidos como de gaita de los movimientos externos y la tormenta, son tanto una pintura sono
ra como una expresión de sentimiento. Beethoven no logró trascender totalmente la tradiciópn de la mú
sica pastoral. 
¿Cómo intentó transmitir los sentimientos característicos así como los sonidos del campo? Considere
mos el primer movimiento. Todo sereno, como la vida del campo. La pieza se desenvuelve sin prisa. Las armonías en su mayor parte son simples y la música permanece en cada área armónica durante un tiempo bastante prolongado. Esto significa que hay muchos pasajes con muchos tonos sostenidos largos
(los zumbidos de gaitas) o notas repetidas. Además, hay gran cantidad de repetición de pequeños temas,
melodías completas y hasta secciones enteras. El ritmo tranquilo de la aparentemente interminable repe
tición queda establecido poco después del principio, donde una figura para cuerdas se oye diez veces se guidas sin otro cambio que un crescendo y luego un diminuendo (sutilmente Beethoven agrega los fago
tes sólo para la repetición más fuerte). Aunque hay varios pasajes para la orquesta completa, no hay mu
cha sensación de clímax. Aun en la recapitulación, donde en muchas de sus obras Beethoven produce una gran liberación de tensión, la música sigue moviéndose con suavidad. Un oyente actual que no co
nozca el título de la sinfonía tal vez no legre darse cuenta dela inspiración campesina de este movimien
to (aunque un oyente de 1808 probablemente reconocería con facilidad las convenciones de la música pastoral), pero el carácter suave es inconfundible. Este movimiento por lo menos, ejemplifica perfecta
mente la preferencia de Beethoven por la expresión en vez de representación sonora. 
El segundo movimiento es algo más literal, donde las ondulaciones penetrantes de las semicorcheas re
presentan el arroyo murmurante. Hacia el final emergen pinturas sonoras explícitas, con los cantos de los pájaros. Beethoven designa a la parte de la flauta como "ruiseñor", al oboe como "codorniz" y a los clarinetes como "cucú"
Hay una pintura sonora literal de otro tipo en el tercer movimiento. A Beethoven le gustaba oír las ban
das populares que tocaban las danzas folclóricas austriacas, aun cuando su interpretación fuera menos que lograda. Su amigo Anton Schindler anotó en 1819: " Beethoven me preguntó si no había notado có
mo los músicos de pueblo a menudo tocaban dormidos, a veces dejaban caer sus instrumentos y se que
daban muy quietos, luego se despertaban con un sobresalto, dando algunos vigorosos soplidos o golpes,
generalmente en el tono correcto y, después, volvían a quedarse dormidos. Había tratado de retratar a es
ta pobre gente en la Sinfonía Pastoral." La diversión comienza justo después de la llamada de los cor
nos. Primero oímos una figura de acompañamiento inanemente simple en los violines. Luego entra el oboe con la melodía, pero un compás más tarde, como si el ejecutante no hubiera estado totalmente lis
to para su entrada. Cuatro compases después aparentemente se despierta el (¡segundo!) fagot, entra ines
peradamente tocando tres notas, luego vuelve a caer dormido, sólo para despertarse cinco compases des
pués. La melodía pasa al clarinete -todavía fuera de tiempo- que de repente es acompañado por las vio
las y por los violonchelos, aparentemente un compás más tarde. Es como si el ejecutante de la viola se despertara de pronto y comenzara a tocar y su entrada despertara al violonchelista. Luego, la melodía pa
sa al ejecutante del corno, quien también entra fuera de tiempo Finalmente se despiertan los bajos y, por último, el primer fagot, uniéndose con notas sostenidas. El gentil humor de este movimiento se ensom
brece hacia el final, para simbolizar la acumulación de nubes de tormenta. 
La tormenta (cuarto movimiento) inicia su amenaza ominosa mediante un cambio inesperado hacia una 
tonalidad distante. El scherzo no termina, sino que la tormenta lo interrumpe con esta modulación. La violencia de la tormenta está descrita por el rugir de los timbales, trémolos de cuerdas y disonancias es
tridentes. Finalmente la tempestad se calma y el movimiento final sigue sin ninguna pausa. 
El himno del pastor del final nos hace regresar a la atmósfera sin prisa del primer movimiento. Un clari
nete y después un corno tocan figuras de canto tirolés sobre zumbidos de gaita en las cuerdas, antes de oír el tema principal. La melodía, que es introducida por los violines (el zumbido pasa a los clarinetes y a los fagotes), es en realidad una tonada suiza de canto tirolés. Cada vez que se oye esta melodía se la re pite, generalmente dos veces. Esta repetición sugiere tanto una atmósfera apacible, como en el primer movimiento, así como los versos sucesivos del himno cantados con la misma música. El movimiento fi
naliza con un gesto pastoral típico: modulación al estilo tirolés del corno acompañado por un zumbido de vientos. Foto subida de Internet. 
De mi libro "Invitación a la Música" de Jonathan Kramer. 

 

                                                                                   

                                  Sinfonía Número 6 en Fa mayor, Opus 68, Pastoral de Beethoven  













     







































Sinfonía Número 6 en Fa mayor, Opus 68, Pastoral de Beethoven (Película Fantasía de Disney) 



 
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