LA MÚSICA Y SU MUNDO

sábado, 18 de febrero de 2017

Sinfonía 102 en Si bemol mayor de Franz Joseph Haydn

                                                   
                                                       Las Sinfonías de Londres
                                                     Sinfonía en Si bemol mayor

Compuesta en 1794 y estrenada en Londres el 2 de Febrero de 1795, bajo la dirección de Haydn. La Sinfonía Número 102, a la que el musicólogo H,C. Robbins Landon llama la "más fuerte y agresiva" de Haydn, comienza con toda la orquesta tocando una octava sostenida. Recordamos esta audaz apertu
ra y volvemos a relacionarnos con ella no sólo en su repetición unos pocos compases más tarde sino también en la dramática octava solitaria del allegro. Este gesto, precedido y seguido de silencio, llega cuando esperamos exáctamente lo contrario: está en el supuesto inicio segundo grupo del tema, que es tradicionalmente lírico y suave. Haydn repite esta idea sorprendente antes de permitir que comience el nuevo tema. El desarrollo también se inicia con este gesto, que posteriormente moldea su influencia so
bre toda la sección. El desarrollo no tiene precedentes, nen cuanto a su intensidad. La densidad contra
puntística, la fragmentación y una falsa recapitulación se suman para el impulso de acumulación. Cuan
do finalmente llega la recapitulación(preparada por un redoble de timbales), lo hace con un enorme sen
tido de alivio.
En el adagio, Haydn requiere trompetas con sordina y timbales atenuados. Estas designaciones pueden muy bien haber constituido la primera ve en la que se requirieron tales sonidos en una sinfo
nía.Los intérpretes de bronces de Londres de hecho no pudieron conseguir sordinas y es probable que la sinfonía se haya escuchado por primera vez con sordinas en las interpretaciones posteriores que se hicieron en Austria. Otros aspectos del movimiento son incluso más progresistas. Robbins Landon menciona la libertad formal de este movimiento, que "suena como una rapsodia...Parte de esta atmós
fera rapsódica proviene del tema excéntrico, con su constante desplazamiento rítmico; parte proviene de la orquestación igualmente excéntrica( que incluye una parte de solo de violonchelo); parte de la gama armónica que sobrepasa cualquier cosa que Haydn haya escrito en una sinfonía; y parte provie
ne de las marcas de dinámica exagerada-orgías de crescendi, de crescendi, sforzati, pequeños acentos, etc-. La partitura por momentos parece una obra escrita 50 años más tarde".
El minué también es profético. La tendencia a colocar figuras rítmicas simples en lugares extraños con respecto a las líneas de compás crea una métrica antigua propia de un Beethoven e incluso de Brahms. También al estilo de Brahms, según Robbins Landon, es la orquestación del trío, con "su du
plicaciónn del oboe y el fagot en la octava con el primer violín entre ambos".
También el final es inusual, en parte por consecuencia de su divertido e inesperado atisbo de Re me
nor justo en el octavo compás. La tendencia de la música a quedar atrapada en reiteraciones del moti
vo de tres notas de la apertura es igualmente ingeniosa. Permanentemente Haydn se presenta con nue
vos modos de contar el mismo chiste. En particular es delicioso el compás del final, poco antes de la terminación, cuando el tema sigue intentando-y fallando en su intento- de iniciar un último compás. El efecto es el equivalente musical de tartamudear. Robbins Landon define este pasaje como "próxi
mo humor de Shakespeare...es el más sensacional de los finales chistosos de Haudn y ua nos hemos olvidado por completo de cómo empezó la sinfonía; la solemne profundidad se ha convertido en locu
ra de atar".
De mi libro " Invitación a la Música" de Jonathan Kramer. Foto subida de Internet.





                                                                                
                                       Sinfonía 102 en Si bemol mayor de Franz Joseph Haydn









                                                                         

                                                                        Franz Joseph Haydn







    

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