LA MÚSICA Y SU MUNDO

lunes, 31 de mayo de 2021

Sinfonía en Tres movimientos de Igor Stravinsky

                                                          Sinfonía en Tres movimientos

La sinfonía en Tres Movimientos fue compuesta entre el 4 de abril de 1942 y el 7 de agosto de 1945. Stravinsky dirigió el estreno con la Orquesta Filarmónica de Nueva York, el 24 de enero de 1946. 
Stravinsky escribió el siguiente comentario sobre la Sinfonía en Tres Movimientos:
La sinfonía fue escrita bajo la impresión de los eventos mundiales. No diré que expresa mis sentimien tos acerca de ellos sino que, sin participar en lo que considero mi voluntad, despertaron mi imaginación musical. Y las impresiones que me activaron no fueron generales, ni ideológicas, sino específicas: cada episodio de la sinfonía está relacionado en mi imaginación con una impresión cinematográfica específi  ca de la guerra. 
El final hasta contiene el génesis de un plan de guerra, aunque lo acepté como tal recién después de que la composición estuvo terminada. El principio del movimiento es parcialmente, y en una forma inextricable, una reacción musical ante los noticiosos cinematográficos y las documentales que he visto sobre esos soldados que marchan a paso de ganso. El rígido compás de marcha, la instrumentación para banda de bronces, el grotesco crescendo en la tuba, todo ello está relacionado con esas imágenes aborrecibles...
Predomina la música de marcha hasta la fuga, que es la éxtasis y el punto de inflexión. La inmovilidad al comienzo de esta fuga es cómica, creo, y de este modo, para mí, constituye la derrota de la arrogan cia de los alemanes cuando falló su maquinaria. La exposición de la fuga y el final de la sinfonía están acorde en Re bemol final, un poco demasiado comercial- en lugar del Do esperado- de alguna manera demuestra mi excesiva exuberancia ante el triunfo de los Aliados. La figura (rítmica ) fue desarrollada a partir  de la rumba en la parte de los timbales en la introducción, hasta el primer movimiento. De algu  na manera, inexplicablemente, en mi imaginación está asociada con los movimientos de las máquinas de guerra. 
Asimismo, el primer movimiento fue inspirado por un film de guerra, en vez sobre las tácticas de tierra calcinada desarrolladas en China. La parte central del movimiento fue concebida como una serie de conversaciones instrumentales para acompañar a una serie de escenas cinematográficas que muestran al pueblo chino arañando y escarbando sus campos. La música para el clarinete, piano y cuerdas, que cre
ce en intensidad y volumen hasta la explosión de tres acordes... y la que entonces comienza desde el principio otra vez, todo eso  está asociado en mi mente con este documental chino. 
La sustancia formal de la sinfonía- "Tres Movimientos" sería un título más exacto- explota la idea de un juego cruzado entre varios tipos de elementos contrastantes. Uno de estos contrastes, el más evidente, es el arpa y el piano, los principales protagonistas instrumentales. Cada uno de ellos tiene un amplio papel 
obbligato y un movimiento completo para sí y recién en el punto de inflexión de la fuga, la queue de poisson de los nazis, se les oye a ambos juntos y solos.
Pero suficiente con esto. A pesar de lo que ha dicho, la sinfonía no es programática. Los compositores combinan notas. Eso es todo. No está en ellos decir cómo y en que forma se imprimen en su música las cosas de este mundo. 
Acerca del génesis del segundo movimiento, Stravinsky escribió: "A menudo me encontraba en compa
ñía de Franz Werfel. Ya en la primavera de 1943, el distinguido poeta y dramaturgo intentó alentarme para que escribiera la música para su película Song of Bernadette. Me sentí atraído por la idea y por su libreto, y si las condiciones, tanto comerciales como artísticas, no hubieran estado tan totalmente a fa  vor del productor de la película, podría haber aceptado. En realidad sí compuse música para la escena "Aparición de la Virgen", y esta música se convirtió en el segundo movimiento de mi Sinfonía en TresMovimientos"
Stravinsky también remarcó que el primer movimiento estaba concebido originalmente como un con
cierto para orquesta, y que el tercer movimiento en algún momento fue pensado como concierto para piano. Los esbozos de la obra, sin embargo, no confirman estas afirmaciones. 
La sinfonía se inicia con un rasgo vigoroso que ha desconcertado a muchos comentaristas por su falta de integración posterior dentro del movimiento. Robert Craft, el director que durante muchos años ac
tuó como asistente de Stravinsky, explica que los esbozos indican que esta figura fue compuesta casi al final. Este movimiento es extremadamente rítmico en toda su extensión. Los ritmos son asimétricos y fascinantes. Para que concentremos nuestra atención en ellos, Stravinsky mantuvo el material melódico
en un mínimo y modifico las armonías lentamente. El resultado es un mosaico de gestos rítmicos. Den
tro de cada sección, al armonía es reiterada o alternada y la textura es relativamente constante. Perma
nentemente aparecen nuevas permutaciones rítmicas. Por ejemplo, después que concluye el rasgo ini
cial, hay un breve pasaje con un ritmo repetitivo simple en los clarinetes, que acompañan varias exposi
ciones de un importante motivo en los cornos. Entonces, sin advertencia previa, cambian la armonía , la textura y el ritmo. Mientras las cuerdas bajas repiten el motivo del corno aparentemente sin fin( con lo 
cual hacen que la armonía no cambie), las cuerdas altas, a las que se unen el piano y luego los vientos, tocan variaciones irregulares en una figura rítmica simple. Tan de improviso como comenzó, esta sec
ción da lugar a otra, en la que toda la orquesta desarrolla variantes rítmicas del motivo básico. El final es bastante desusado: toda la orquesta mantiene un séptimo acorde en Do mayor bellamente espaciado,
mientras solamente el clarinete bajo reitera un ritmo de una nota repetida. 
El segundo movimiento es discontinuo, pero de manera menos agresiva que el primero. Es más melódi
co, menos obstinado en sus ritmos, y menos áspero en sus armonías. Pero el énfasis en el ritmo persiste.
La sección más sorprendente es aquella en la que las cuerdas y el arpa solista tocan una figura simple en rítmico unísono (en la recapitulación lo hacen los vientos y el arpa). Un breve interludio conecta los movimientos segundo y tercero.
El final vuelve al entusiasmo rítmico y la estasis armónica del primer movimiento. La forma nuevamen
te es una serie de secciones inconexas. La primera, para orquesta completa, da paso inesperadamente a un pasaje semejante a un scherzo que se inicia solamente con dos fagotes. En el centro del movimiento está la "inmovilidad" cómica de la fuga. El tema curiosamente estático aparece en el piano, con alguna ayuda del trombón. Ritmos regocijantes conducen al movimiento a su cierre. 
La sinfonía en Tres Movimientos tipifica la mayor parte de la música de Stravinsky escrita entre princi
pios  de la década de 1920 y mediados de la década de 1950. En este estilo denominado "neoclásico" el compositor generalmente, pero no siempre, tomó modelos del pasado y los convirtió en propios. Algu
nos de sus modelos fueron piezas específicas de otros compositores, pero la mayoría fueron tipos gene
rales, estilos particulares o formas específicas. El autor recompuso la música de manera que se convir  tió en absolutamente moderna y singularmente personal. La música neoclásica de Stravinsky no es imi  tativa. Más bien trató de demostrar como los artificios e idiomas de la composición más antigua podían seguir siendo utilizados en el siglo XX. Esta es música sofisticada, porque está haciendo una afirma ción con respecto a otra música. Para apreciar su neoclasicismo cabalmente, es necesario estar bastante familiarizado con los modelos para comprender en qué medida Stravinsky los está adaptando y en qué medida lle está inyectando su propia personalidad. 
La música neoclásica a veces es llamada crítica musical en notas en vez de palabras. Cuando utiliza las
armonías clásicas en formas no clásicas, está haciendo un comentario sobre qué es tonalidad y qué lo es. Cuando utiliza formas que implican movimiento, pero las congela utilizando mesetas armónicas es táticas, está señalando la arbitrariedad de la modulación musical.
Los modelos de Stravinsky incluyen a las óperas de Verdi, a la música de los ballets franceses del siglo XIX, los conciertos clásicos para piano, los Conciertos Brandeburgueses de Bach, la música de Brod
way y las misas medievales. La Sinfonía en Tres movimientos es especial entre las obras neoclásicas, porque su modelo es la propia música anterior del mismo compositor. De este modo vuelve su mirada, con la sofisticación de la madurez, la entusiasmo de la juventud, especialmente representada en La Con
sagración de la Primavera. Seguramente no es coincidencia que, justo antes de componer ala sinfonía, estuviera trabajando en una revisión de ese ballet.
Hay muchas características que la sinfonía tiene en común con la música de ballet anterior: los ostina
tos no desarrollistas, las formas discontinuas, las armonías estáticas, los ritmos permutativos, los acor
des ásperos y la partitura brillante. Pero sería un error considerar a la sinfonía como un retorno a un es
tilo anterior. Stravinsky estaba observando el estilo desde la distancia. Estaba demostrando cómo puede someterse a estos elementos para crear la más clásica de las formas, una sinfonía. Si la Sinfonía en Tres
Movimientos no es tan excitante como su modelo, esto es adrede. Stravinsky se apartó de la inmediatez
de su estilo más temprano para dar paso a una versión sofisticada del mismo, bidimensional pero sutil. La animación de la sinfonía corresponde solamente a la superficie. Debajo de esa yace una elegancia se
rena, mientras que al excitación de la Consagración es total, aunque menos sofisticada. Foto subida de Internet. 
De mi libro "Invitación a la Música" de Jonathan Kramer.  





                                                                             


                                                                                

                                            Sinfonía en Tres movimientos de Igor Stravinsky      




                          


                                                                             

                                                                             Igor Stravinsky

domingo, 23 de mayo de 2021

Origen de Hans Zimmer


                                                                      Origen

Dom Cobb es especialista en el arte de de la usurpación de los secretos de la gente mientras están in
conscientes. Y por esa razón, él se ha convertido en un hombre muy importante en el mundo del espio naje. Pero gracias a eso, ahora es un fugitivo y no puede tener una vida normal. Para volver a esa vida, él tiene que crear una imagen en vez de extraerla. pero existe una gran dificultad porque hay alguien que adivina siempre sus movimientos, y solamente él podrá desenmascarar a esta persona. Fotos subi das de Internet. 
Protagonistas
Leonardo DiCaprio: Dominick Cobb
Marion Cotillard: Mal
Michael Caine: Miles
Robert Fischer: Cillian Murphy
Joseph- Gordon Levitt: Arthur
Tom Berenger: Browning
Hans Zimmer
  Compositor alemán de bandas sonoras para el cine y pionero en la integración de música electrónica y arreglos orquestales tradicionales. Ganador de múltiples premios cinematográficos como los Bafta Em
my, Globos de Oro , Saturny Gramis. También gano un Oscar en 1988 por la película Rain Man y en otras 7 ocasiones. Y por el Rey León en 1994.       



                                                                    



                                          Banda sonora de la película Origen de Hans Zimmer




                                                                                   

                                                                             Hans Zimmer





                                                                            Hans Zimmer

                                                       


                                                                                   


                                                                                    Origen 

                                                                                          



viernes, 21 de mayo de 2021

Sinfonía en Do de Igor Stravinsky

                                                                    Sinfonía en Do 

La Sinfonía en Do fue iniciada en el otoño de 1938 y terminada en Hollywood, California, el 19 de agosto de 1940. La carátula reza: "Esta sinfonía, compuesta para la Gloria de Dios, está dedicada a la Orquesta Sinfónica de Chicago, en ocasión del Quincuagésimo Aniversario de su existencia". Stravins  ky dirigió el estreno en Chicago, el 7 de noviembre de 1940. 
Aunque sea difícil de sospechar al escuchar la obra, la Sinfonía en Do fue compuesta en un periodo es
pecialmente difícil para Stravinsky. Empezó su obra en París, durante el otoño de 1938. Tiempo más tar
de recordaba:
Todo el primer movimiento lo escribí allá, en mi apartamento de Rue St Honoré, pero en noviembre in
terrumpí el trabajo para realizar una rápida gira de conciertos por Italia. Sin embargo, cuando llegué a Roma, una llamada de mi hijo mayor desde París me informó que el estado (por la tuberculosis) de (mi
hija) Mika se había agravado súbitamente, y al día siguiente, el 30 de noviembre, cuando yo mismo lla
mé a París desde la estación de ferrocarriles de Turín, recibí la terrible noticia de que había fallecido. No es exagerado decir que durante las semanas siguientes sólo pude continuar con mi propia vida gra
cias al trabajo que estaba haciendo con la Sinfonía en Fo. Pero no traté de superar mi dolor describiendo o dando expresión a ese dolor en la música y en vano intentarán, creo yo, encontrar rastros de este tipo de emoción personal.
Y apenas tres meses más tarde, nuestra casa volvió a convertirse en una morgue. Catherine, mi esposa, falleció el 2 de marzo de 1939. Entonces, porque no podía quedarme entre las cosas que me rodeaban, y
además porque se me había advertido acerca de la gravedad de mi estado, me mudé a Sancellmoz, el sa
natorio donde habían estado mi esposa y Mika y donde mi hija Milena... iba a pasar los seis años si
guientes. Permanecí en esta montaña aburrida y en absoluto mágica durante los cinco meses siguiente, salvo por breves ausencias, una de las cuales fue para asistir al sepelio de mi madre, que falleció el 7 de junio. 
Por tercera vez en seis meses escuché el largo servicio de Requiem, caminé por los campos en las afue
ras de París. hasta el cementerio de St Geneviéve, arrojé un puñado de tierra a una tumba abierta. Por tercera vez me salvé, o por lo menos me recuperé, componiendo. El segundo movimiento, iniciado en Sancellmox hacia fines de marzo, quedó terminado allí en agosto. No creo que sus formalidades clási
cas delaten más acerca de mis sentimientos personales de dolor que el primer movimiento...
La conmoción creada por la guerra, aunque no fue trágica ni terrible en mi caso, no obstante constituía
un ambiente difícil para la composición. El tercer movimiento, compuesto en Cambridge, Massachu
setts, y el cuarto movimiento, compuesto en Hollywood, son de un espíritu muy diferente de los dos pri
meros, la mitad europea me temo que la sinfonía esté dividida por medio. Por un lado, el primer movi
miento es el único larago en todo el inventario de mis obras maduras sin un cambio de métrica, en tanto que las irregularidades métricas del tercer movimiento están entre las más extremas entre todas mis com
posiciones. 
En el relato precedente, extrañamente parece que el dolor de Stravinsky por la muerte de su hija y la ma
dre fue mayor que el que sintió por el fallecimiento de su esposa. En realidad, para 1939, Catherine Stra
vinsky era su esposa sólo de nombre. Hacia ya más de una década que el compositor tenía una relación amorosa con Vera Bosset. Esta relación no era ningún secreto para Catherine, y ella y Ver en realidad se habían hecho amigas. Vera fue el único verdadero amor en la vida del compositor. Fue su compañera ca
si constante durante cincuenta años. La muerte de Catherine les permitió casarse. Cuando Stravinsky se mudó al sanatorio Aancellmoz, después del deceso de Catherine, Vera se reunió con él allí. Cuando se trasladó definitivamente a Estados Unidos al año siguiente, Vera le siguió al poco tiempo. Se casaron  en 1940 en Massachusetts, donde Stravinsky estaba dando clases en Harvard y trabajando en el tercer movimiento de la sinfonía. Ese verano se mudaron a California, que habría de convertirse en el lugar de residencia del compositor, allí terminó la Sinfonía. 
El relato de Stravinsky sobre la Sinfonía en Do prosigue de la siguiente forma:
¿Qué puedo decir de una partitura que es tan poco misteriosa y tan fácil de seguir en todos los niveles y en todas sus relaciones? La respuesta es que los críticos (que también deben ganarse la vida) encontra
rán una gran cantidad de nada que decir, llegando a comparaciones artificiales con otra música, luego llamando la atención sobre la severidad del diatonicismo a la vez que rastrean el desarrollo del motivo en el primer movimiento y me acusan de paso, de coherencia(la que me gusta, porque solamente los compositores mediocres son coherentes, así como sólo los realmente buenos son capaces de ser muy malos). También descubrirán mi supuesto uso de un canto y acompañamiento italianizante en el segun
do movimiento, y del fugato n los dos últimos movimientos, y revelarán la existencia de una suite de danzas en el tercer movimiento y de flirteos con el ballet en otros movimientos.  
El compositor también podría haber mencionado los solos de vientos en el segundo movimiento, que evocan las sinfonías concertantes del siglo VXIII, y la forma sonata en el movimiento de apertura. Estas referencias a estilos y formas de épocas anteriores son típicas de la música de Stravinsky entre 1930 y 1955, su periodo denominado neoclásico. Las obras neoclásicas en un principio fueron recibidas con burla: parecía que el compositor le estaba dando la espalda a los estilos excitantes, coloridos y de inspiración folclórica de la Consagración de la Primavera y Petrouchka. Su aproximación al pasado era vista como una regresión, un cauteloso retroceso con respecto a su notorio estilo de avanzada. En lugar de la barbarie de la Consagración, los públicos de las décadas de 1920, 30 y 40 oyeron la estudiada sofisticación de obras como la Sinfonía en Do y el Concierto para Violín. En realidad el compositor no estaba retrocediendo. Se había dado cuenta de que  el primitivismo de la Consagración y el colorido panorama de Petrouchka eran limitados y que era necesario crecer tomando nuevas direcciones. En va rias de estas piezas más tempranas existen ocasionales reinterpretaciones de la tradición (el vals de Pe trouchka, por ejemplok, es absolutamente neoclásico) en sus últimos años Stravinsky eligió desarrollar extensamente este aspecto de su estilo que hasta ese momento había pasado prácticamente desapercibi do. 
La música neoclásica reinterpreta los sonidos, procedimientos y formas de la composición musical del periodo clásico. El neoclasicismo de Stravinsky no es una vuelta al pasado, ni un intento de sugerir la forma en que Haydn, por ejemplo, podría haber escrito en 1940, y tampoco es un pastiche de citas. Es un homenaje a la tradición. La Sinfonía en Do es la visión de Stravinsky sobre las sinfonías de Haydn y Beethoven; no es una imitación sino un comentario personalizado. Es como algunas pinturas de Pica
sso: el sujeto es reconocible, pero en vez de estar representado en forma realista está distorsionado por el filtro de la propia personalidad del artista. Stravinsky, como Picasso, transformó su sujeto al reinter
pretarlo. Una cara de Picasso no se parece a alguna cara que hayamos visto jamás, pero sin embargo es una cara; la Sinfonía en Do no se parece en nada a una obra orquestal de Beethoven, pero sin embargo es una sinfonía clásica. La Sinfonía en Do evoca la era clásica por su título, su orquesta modesta(para las pautas de Stravinsky),la regularidad métrica de sus movimientos exteriores, sus pasajes diatónicos, su utilización de formas tradicionales y sus armonías aparentemente simples. Pero Stravinsky no adopta nada del pasado sin cambiarlo: la orquesta tradicional produce su sonido de carácter único, la métrica regular contiene sus ritmos irregulares típicos, el diatonismo no llega a construir tonalidad, las formas clásicas son utilizadas como moldes abstractos que se llenan con procedimientos no clásicos y las armonías no se relacionan entre sí en la forma típica. Comparando la Sinfonía con el estilo orquestal de fines del siglo XVIII, comprendemos la naturaleza del clasicismo musical; al observar cómo pueden comportarse los elementos tradicionales en formas no tradicionales, aprendemos a escuchar lo que es verdaderamente distintivo acerca de la manera dieciochesca. La Sinfonía en Do es música acerca de otra música. 
En la música de épocas anteriores, las armonías progresan hacia otras armonías Por el contrario, los so
nidos de Stravinsky a menudo no progresan sino que más bien permanecen estáticos o simplemente se alternan. Sus sonoridades pueden parecer congeladas en el tiempo en vez de moverse a través del tiem po. De este modo el uso de la forma sonata en el primer movimiento no es orgánico. La forma sonata tradicionalmente se ocupa de oposición de dos fuerzas, representadas no solamente por temas contras tantes sino también por claves diferentes. La conciliación de estas fuerzas es la meta de la forma.
Pero en vez de oposición dramática, la Sinfonía en Do presenta una simple yuxtaposición. Como las ar
monías no progresan, no existe conflicto; porque no están en conflicto, el movimiento esencial de la for
ma sonata- el impulso hacia la recapitulación- está ausente . La recapitulación del material inicial sim
plemente sucede, en lugar de ser la culminación de todo el movimiento. 
En un artículo fascinante sobre la sinfonía, B.M Williams escribe:
"Mientras el compositor romántico, como Beethoven, utiliza la forma sonata para comentar emociones personales y públicas y para atrapar al oyente en una continuidad de eventos que cambien rápidamente, ( la música de Stravinsky) está más próxima a las artes verdaderamente estáticas de la escultura y la ar
quitectura que a la música, que es dinámica, cuyas partes están en constante movimiento en el caleidos
copio del cambio". Al congelar las armonías, las melodías y las secciones en lo progresiones estáticas, Stravinsky separó los sonidos y las formas clásicas del significado clásico. Nos permite oír tríadas sim
ples, tríadas diatónicas y formas sonata en estado puro, no al servicio de la progresión tonal. De este mo
do, la Sinfonía en Do es verdaderamente una obra sofisticada. Aunque se le pueda apreciar por sus tona
das atractivas, sus ritmos pegadizos y su orquestación brillante, existe un nivel más profundo. Si la oímos como la opinión idiosincrática de Stravinsky de las sinfonías de Haydn y Beethoven, podemos comprenderla como una anomalía histórica: un contacto directo entre los estilos del siglo XVIII y el siglo XX sub referencia a la continuidad histórica intermedia. Foto subida de Internet. 
De mi libro "Invitación a la Música" de Jonathan Kramer







                                                                                     

                                                                       Sinfonía en Do
                                                                              
 



                                                                            

                                                                            Igor Stravinsky 

                                                                               


































                                                                      Sinfonía en Do        








                                                                                                                        

                                                                   

                                                              









domingo, 2 de mayo de 2021

La Canción del Ruiseñor de Igor Stravinsky



                                                               La Canción del Ruiseñor

La canción del Ruiseñor fue compuesta en 1917. Stravinsky  terminó la partitura el 4 de abril en Mor ges, Suiza. La música está basada en la ópera El Ruiseñor, compuesta en 1908-1914. El estreno del poe ma to nal fue dirigido por Ernest Ansermet con la Orchestre de la Suisse Romande, en Ginebra, el 6 de diciembre de 1919. 
Cuando todavía era un alumno de composición de Rimsky Korsakov, a Stravinsky se le ocurrió la idea de basar una ópera en el cuento de hadas de Hans Christian Andersen El Ruiseñor. El composición ela
boró el libreto de 1908 y le mostró el primer acto a su maestro unos pocos meses después. Rimsky Kor sakov lo aprobó. Sin embargo, antes de tener oportunidad de trabajar en los dos actos restantes, Stravins ky recibió una serie de encargos de ballet: El Pájaro de Fuego, Petrouchka y La Consagración de la Pri  mavera. Estas obras catapulta ron al joven compositor a la fama mundial. En el proceso de escribirlos, desarrolló su primer estilo maduro, que es colorido, a veces disonante, rítmicamente irregular y que des de el punto de vista melódico está en deuda con la música folclórica rusa. 
Uno de los resultados de su recién adquirida fama fue que recibiera más encargos. En 1913 el Teatro Li  bre de Moscú le hizo a Stravinsky una oferta generosa para que terminara El Ruiseñor. El compositor se sentía reacio a volver sobre la ópera, porque su estilo había sufrido un cambio radical durante los cuatro años transcurridos. Sin embargo, los honorarios jugosos eran tentadores y el compositor razonó que la ausencia de acción en el primer acto lo separaba desde el punto de vista dramático y, por lo tanto, podía ser apropiado una clase de música diferente. La ópera de 45 minutos fue concluida en 1914 y producida no en Moscú( el Teatro Libre había quebrado), sino en la Ópera de París.
Stravinsky no estaba totalmente satisfecho. Le seguía molestando la brecha de cuatro años  que media ba entre la composición del primer acto y del segundo. Además, tenía dudas acerca de la ópera en gene  ral. 
En una entrevista que se le hizo en 1913, declaró: "Me desagrada la ópera. La música puede estar apa  reada con el gesto o con las palabras... pero no con ambos sin que constituya bigamia. Es por eso que la parte artística de la ópera es equivocada." Muchos años después escribió: "Tal vez el Ruiseñor pruebe  solamente que hacía bien en componer ballets puesto que todavía no estaba listo para una ópera."
A principios de 1917 el empresario Sergei Diaghilev le sugirió producir El Ruiseñor como ballet. El  compositor se sintió interesado. "Había estado pensando en hacer un poema sinfónico para orquesta  combinando la música de los Actos Segundo y Tercero de El Ruiseñor, que eran homogéneos, y le dije a Diaghilev que los pondría a su disposición si le interesaba hacer un ballet con él. Aceptó calurosamen  te la sugerencia y yo adapté una ambientación del cuento de hadas de Andersen que sirviera para ese propósito."
La obra resultante, El Canto del Ruiseñor, omite el Primer Acto en su totalidad y partes de los Actos Segundo y Tercero; otras partes han sido compuestas nuevamente. La voz del Ruiseñor esta remplazada por el solo de flauta y el solo de violín. 
Debido a la guerra, la producción del ballet se demoró hasta 1920, cuando fue presentado por los Ba llets Rusos de Diaghilev, en la Ópera de París. El coreógrafo fue Leonid Massine y el diseñador del de  corado fue Henri Matisse. En el ínterin, una premiere orquestal no escenificada, realizada en 1919, ha  bía provocado violentas protestas de parte del público suizo. 
La ambientación de Stravinsky para el ballet, adaptada de Andersen , es la siguiente:
El Festival en el Palacio del Emperador de la China. El palacio está adornado festivamente en honor del Ruiseñor que canta con tanta dulzura. Las paredes y el piso, que son de porcelana, brillan bajo la luz de miles de lámparas de oro. Las flores más gloriosas han sido colocadas en los pasillos;   Hay corridas de aquí para allá y una corriente de aire, de manera que las campanas suenan fuertemente. El Ruiseñor es colocado en una percha de oro y una Marcha China señala la entrada del emperador. 
Los Dos Ruiseñores. El Ruiseñor canta tan ruidosamente que los ojos del emperador se llenan de lágri mas. Los lacayos y las doncellas informan que también están satisfechos; eso es mucho decir, porque 
son los más difíciles de complacer. Llegan enviados del emperador de Japón con el regalo de un ruise  ñor mecánico. Cuando se le da cuerda al pájaro artificial, canta una canción. Su cola se mueve hacia arriba y hacia abajo y refulge con el brillo de la plata y el oro. Tiene tanto éxito como el ave real y es mucho más bonito. Pero¿ dónde está el Ruiseñor viviente? Nadie se ha dado cuenta de que este ha salido volando por la ventana abierta. Fuera de las puertas se oye al pescador, que canta gozoso porque su amigo ha regresado.
Enfermedad y Recuperación del Emperador de la China. El pobre emperador apenas puede respirar. Abre los ojos y ve que es la Muerte la que está sentada sobre su pecho y que se ha puesto la corona de  oro y sostiene en una mano la espada del emperador y en la otra su hermoso estandarte. Todo a su alrededor, entre los pliegues de los cortinados de terciopelo espléndidos, espían cabezas extrañas. Estos son todos los actos buenos y malos del emperador. Tanto es lo que le dicen que empieza a correrle transpiración por la frente. El pájaro mecánico se rehúsa a cantar. Entonces se oye al pequeño Ruiseñor viviente que canta afuera de la ventana. A medida que canta los espectros empalidecen cada vez más. Hasta la Muerte escucha y dice: "¡prosigue, pequeño Ruiseñor, prosigue!" Y la Muerte entrega cada uno de sus tesoros por una canción y sale flotando por la ventana bajo la forma de una bruma blanca y fría. El emperador cae en un sueño reparador. El sol brilla sobre él a través de la ventana. Se despierta fresco y recuperado. Se oye una Marcha Fúnebre mientras los cortesanos entran a ver al emperador muerto. Se detienen asombrados. El emperador les dice: ¡Buen día!" Entretanto, el amigable Ruiseñor ha volado de regreso hasta donde está el pescador y se le oye cantar nuevamente su canción.
El canto del Ruiseñor es típica de los primeros ballets de Stravinsky, aunque pertenece más al mundo colorístico de El Pájaro de Fuego que al mundo violento de La Consagración de la Primavera. Como los ballets más conocidos, es un mosaico de secciones diferentes que apenas tienen una transición entre ellas. La escala pentatónica( por ejemplo, las notas negras de un piano) está empleada frecuentemente para subrayar la ambientación china.
Stavinsky era un maestro de la orquestación, capaz de crear combinaciones espectaculares de timbres  orquestales. Su imaginación en lo que hace a la sonoridad se percibe en cada página del Canto del Rui  señor, desde el poderoso ascenso inicial de los cornos, el piano y las arpas hasta su conclusión serena en el solo de la trompeta apoyado por las arpas y las cuerdas. Ya sea escribiendo una textura solista  transparente o una textura totalmente orquestada, la inventiva de Stravinsky continuamente produce  nuevas experiencias sonoras. El solo de violín de El Ruiseñor, alto en la cuerda de Sol, no es sino un ejemplo de su agudo sentido de sonoridad. 
La forma de mosaico es apropiada no solamente por el carácter episódico del ballet sino también por el estilo de la orquestación. Cuando las sonoridades avanzan hacia las siguientes, tendemos  responder  más a este movimiento que a los sonidos que las componen. Por otra parte, cuando un compositor desea que  oigamos los sonidos por su propia belleza intrínseca, este minimiza la progresión de y a otros tim bres. El resultado es una serie de sonoridades interesantes que no se trasladan, ni por transposición ni transformación, a otras texturas. 
El abordar la forma en mosaico constituya una de las innovaciones de largo alcance de compositores de principios del siglo XX tales como Stravinsky, Debussy, Satie e Ives. No es ninguna coincidencia que estos compositores, por nacimiento y por elección, estuvieran fuera de la corriente de la tradición ger mánica de formas apretadamente entrelazadas que siempre avanzan en progresión. El Canto del Ruise ñor puede no haber sido la composición más influyente de Stravinsky, pero tipifica una nueva estética que llegó a adquirir más significado para los compositores posteriores. Foto subida de Internet. 
De mi libro" Invitación a la Música" de Jonathan Kramer.
                             


                                                                   

                                                                 


                                    La Canción del Ruiseñor de Igor Stravinsky 



                                                                             

                                                                            Igor Stravinsky 









                                                                     





























 





 

jueves, 22 de abril de 2021

The Good Doctor de Dan Romer

                                                                  The Good Doctor

Esta serie cuenta la historia de un joven que se llama Shaun Murphy, con síndrome de Savant y autismo y que es contratado por la unidad quirúrgica de un famoso hospital. 
Protagonistas
Freddie Higmore: Dr Shaun Murphy
Richard Schiff: Dr Aaron Glassman
Tamlyn Tomita: Allegra Aoki
Antonia Thomas: Claire Browne
Paige Spara: Lea Dilallo
Jasika Nicole: Dra Carly Lever
Dan Romer
Compositor de bandas sonoras para cine y televisión. Además de productor musical y cantautor. Ade
más de haber compuesto la banda sonora de esta fantástica serie, compuso para otras como "Bestias del sur salvaje", "Bestias de ninguna nación", Katie dice adiós", "Gleason y Kristal". Y series como "Atipi
co", "Superman y Lois" o "Fácil", entre otras. Fotos subidas de Internet.   






















                                                                                 Dan Romer


                                                                                         



 

                    


                                                                                

martes, 13 de abril de 2021

La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky

                                                                   La Consagración de la Primavera 

El ballet La Consagración de la Primavera fue iniciado en el verano de 1911 y terminado el 8 de marzo de 1913. La obra está dedicada a Nicolás Roerich. El estreno fue dirigido por Pierre Monteux en París, el 29 de mayo de 1913. 
En ocasiones- y en muy raras ocasiones- las circunstancias conspiran para reunir al artista adecuado con el clima intelectual adecuado y los estímulos externos adecuados para producir una obra tan revolu cionaria, tan poderosa, que refleja con tanta profundidad su época, que la humanidad jamás puede vol ver a ser la misma. Una de estas obras es la Consagración de la Primavera. Aun aquellos que jamás oye ron esta obra se sienten tocados por las crudas emociones que expone, porque reverbera en gran parte de la música, tanto popular como de concierto, que se oye en la actualidad. Sus técnicas de discontinui dad y yuxtaposición, además, están reflejadas en todos los medios artísticos así como en el entreteni miento popular. 
Como en muchas obras revolucionarias, la Consagración tiene su inspiración en fuentes ajenas a la mú sica. Los compositores, especialmente durante la segunda década experimental de este siglo, frecuen
temente encontraban que algunos textos, argumentos o escenarios desusados les sugerían enfoques no vedosos para la composición. Aunque seguramente es cierto que en los ballets anteriores de Stravinsky, como Petrouchka y el Pájaro de Fuego, ya se vislumbra el curso hacia la Consagración, su deseo de es cribir ritos paganos antiguos contribuyeron a crear un lenguaje musical de carácter único. Después de componer la Consagración el compositor siguió avanzando; una música como esta no puede repetirse. Su influencia puede percibirse en algunas composiciones posteriores de Stravinsky, pero jamás volvió a capturar( ni trató de recrear) el frenesí de la música ritualista de la Consagración de la Primavera. 
Durante la primavera de 1910, Stravinsky tuvo una visión fugaz: "Vi en mi imaginación un rito pagano solemne: los ancianos sabios, sentado en un círculo, observando a la muchacha que baila hasta morir. La están sacrificando para propiciar al dios de la primavera." Le mencionó esta imagen a sus amigos, el pintor Nicolás Roerich y el empresario Serge Diaghilev. Diaghilev captó de inmediato la idea para un  ballet y le pidió a Roerich y Stravinsky que elaboraran una ambientación. La versión preliminar de la ambientación de Stravinsky ha sido conservada: "Representa a la Rusia pagana y está unificada por una única idea: el misterio y la gran marea del poder creador de la primavera. La pieza no tiene argumento, pero la sucesión coreográfica es la siguiente:
Primera Parte: El Beso de la Tierra. Celebración de la Primavera. Tiene lugar en las colinas. Los flautis
tas y los jóvenes predicen el futuro. Entra la anciana. Ella conoce el misterio de la naturaleza y sabe có
mo predecir el futuro. Muchachas jovenes con rostros pintados llegan desde el río en fila india. Empie
zan los juegos. El Khorovod(fingido secuestro de la novia) de primavera. La gente se divide en dos gru
pos enfrentados entre sí. La sagrada procesión de los ancianos sabios. El más viejo y más sabio inte
rrumpe los juegos de primavera, que se detienen. La gente se detiene temblando ante la gran acción. Los ancianos bendicen la tierra de primavera. El beso de la tierra. La gente danza apasionadamente so
bre la tierra, santificándola y fundiéndose con ella.  
Segunda Parte: El gran Sacrificio. Por la noche las vírgenes desarrollan juegos misteriosos, caminando en círculos. Una de las vírgenes está consagrada como la víctima y está señalada dos veces por el desti
no, ya que ha sido atrapada dos veces en el círculo perpetuo. Las vírgenes honran a la elegida con una danza marital. Invocan a los ancestros y encomiendan la elegida a los hombres sabios. Ella se santifica
en presencia de los ancianos por medio de la gran danza sagrada, el gran sacrificio. 
Son muchos los factores que aportan al lenguaje excitante de la Consagración. La paleta orquestal es vivida, colorida e imaginativa; desde el penetrante fagot de la apertura en su registro más alto, pasando por las combinaciones densas siguientes de figuraciones en los vientos, hasta los cornos que se elevan describiendo el "Rito de los Antiguos". El lenguaje tonal también es único. La Consagración está llena de melodías simples, de aire folclórico, frecuentemente con no más de cuatro o cinco notas diferentes. Estas tonadas por lo general están acompañadas por combinaciones de notas menos llanas: disonancias mordaces o texturas rutilantes. 
A pesar de este enfoque único de la melodía y la armonía, la música es principalmente rítmica. Por mo
mentos el ritmo es elemental, como en los acordes repetidos de las cuerdas con acentos del corno que abren "Los augurios de la Primavera" o los once poderosos golpes de tambor y cuerdas que separan a "Los Círculos Místicos de las Muchachas Jóvenes" de la bárbara "Glorificación de la Víctima Elegida".
En casi todas las partes el ritmo es excitante e irregular, especialmente en la "Danza del Sacrificio". Stra
vinsky optó por melodías simples y armonías que cambian lentamente para contribuir a que el oyente pueda centrar su atención en los ritmos inexorables. Constantemente cambia las melodías y ritmos repe  tidos, a menudo tan sólo levemente, de manera que nunca sabemos que variante esperar. De este modo nos vemos atrapados en el suspenso de lo imprevisible y continuamente nos vemos asaltados por lo ines
perado. No debe sorprendernos que la música, y el ballet que la acompañaba, fuera causa de escenas de
violencia en su primera presentación. 
Diaghilev sabía que la Consagración iba a producir un impacto enorme. Deseaba que el ballet fuera tan apremiante como la música, de manera que contrató al gran Nijinsky para que hiciera la coreografía, a pesar de la inexperiencia del bailarín en materia de dirección y a pesar de su ignorancia de hasta los ele
mentos básicos de la música. Stravinsky trabajó en estrecha colaboración con Diaghilev y Nijinsky por
que estába especialmente preocupado acerca de la relación de la danza con la música. El compositor te
nía en mente imágenes específicas y las anotó en las instrucciones para Nijinsky en la partitura. De acuerdo con el estudioso de Stravinsky, Jann Pasler, estas directivas coreográficas:
Revelan en que medida Stravinsky componía teniendo en mente imágenes visuales... y la forma en que estas imágenes se asociaban con las ideas musicales... Las directivas coreográficas de Stravinsky reve
lan exactamente la forma en que deseaba que la danza reforzara su diseño musical o se moviera en con
trapunto con este. Lo más importante para él era que los ritmos de la música y la coreografía se corres
pondieran...Sin embargo, de acuerdo con las notas de Stravinsky, la danzaa no siempre debe estar en sin
cronía con la música. En ocasiones la danza era para él otra dimensión de la música, que tenía su propio sentido del tiempo...
Los bailarines no estaban acostumbrados a tener instrucciones tan precisas de un compositor, ni a una música tan inusual! Gregoriev escribe que la compañía llamaba a los ensayos de la Consagración "cla
ses de aritmética, porque, debido a la total ausencia de la melodía en la música, los bailarines tenían que sincronizar sus movimientos comentando las barras". 
No es sorprendente que los ensayos presentaran grandes dificultades para los bailarines. No solamente tenían que entablar relación con música de una complejidad sin precedentes, sino que con frecuencia te
nían que bailar independientemente de esa música. Tampoco es sorprendente que Nijinsky exigiera 120 ensayos.
A pesar de las dificultades que tuvieron los bailarines y de los problemas comparables que se produje
ron con los músicos de la orquesta, la compañía de los Ballets Rusos de Diaghilev finalmente estuvo en condiciones de presentar la obra en París. El tumulto que provocó el estreno hoy por hoy es legendario. Durante la introducción orquestal, la audiencia se reía y protestaba. Varios testigos presenciales relatan el pandemonio que se produjo una vez que se levantó el telón. Carl van Vechten narró que la audiencia empezó "a maullar y a ofrecer sugerencias audibles acerca de la forma en que debía continuar la fun
ción. La orquesta tocaba sin que nadie la oyera, excepto ocasionalmente cuando se acallaba un poco el tumulto. Un joven que estaba sentado detrás de mí en el palco se puso de pie durante el curso del ballet para poder ver con con más claridad. El intenso entusiasmo del que era presa pronto se puso de mani
fiesto cuando empozó a llevar el ritmo con golpecitos de sus puños sobre mi cabeza. Mi emoción era tan grande que no sentí los golpes durante algún tiempo". 
Romola Pulsky, que tiempo más tarde se casó con Nijinsky, nos dice, "Una dama elegantemente vesti
da que estaba en su palco sobre la orquesta se puso de pie y le dio una bofetada a un joven que estaba chiflando en el palco de al lado. El acompañante de la dama se puso de pie y se intercambiaron sus tar
jetas." Jean Cocteau observó a la anciana condesa de Pourtalès ponerse de pie y gritar, ¡Esta es la prime
ra vez en en sesenta años que alguien se ha atrevido a tomarme el pelo!" Como era imposible oír la or
questa debido a la conmoción que había entre el público, Nijinsky, parado detrás del esceario, les grita
ba a los azorados bailarines los números de los tiempos. 
Cuando, cincuenta años más tarde, se devolvió a Stravinsky la partitura manuscrita de la Consagración, este escribió cruzando la última página: " Ojalá quien quiera que escuche esta música jamás experimen
te la burla a la que fue sometida y de la cual fui testigo en el Théâtre des Champs Elysées, en París, pri
mavera de 1913. 
La recepción favorable que posteriormente se le dio a la Consagración sigue siendo una nota marginal con respecto a la historia de su escandalosa primera recepción. La coreografía de Nijinsky fue recibida con calma y entusiasmo en las dos funciones restantes que se dieron en París y en las siete funciones que se hicieron en Londres. 
Después del verano de 1913, la coreografía de Nijinsky fue retirada del repertorio de los Ballets Rusos, y jamás volvió a ser bailada ( sin embargo recientemente ha habido algunos intentos de reconstruirla). Este hecho es desafortunado, puesto que su concepción estaba estrechamente relacionada con las ideas de composición de Stravinsky. En 1914 Pierre Monteux, que había dirigido el estreno, dirigió la prime ra presentación en concierto de la Consagración. En esta ocasión el compositor fue llevado en andas triunfalmente desde el vestíbulo, sobre los hombros de la multitud. El futuro de la obra estaba sellado: aunque ha sido revivido como ballet(generalmente con coreografía) una cantidad de veces, la obra ha sobrevivido principalmente en las salas de concierto. En realidad Stravinsky llegó a preferir esta forma más abstracta de presentar la pieza, a pesar del esfuerzo que había puesto en la coordinación de la danza con la música. Decidió que la danza era descartable, tal vez porque la música es tan física que exige la participación activa de cada oyente. Foto subida de Internet. 
De mi libro "Invitación a la Música" de Jonathan Kramer. 






                                          La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky  

                                                                              




                                                                                



                                                                                  


                              La Consagración de la Primavera en la película Fantasía de Disney

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                                                                           Igor Stravinsky    


Petrouchka de Igor Stravinsky

                                                                            Petrouchka 

. La Feria del Carnaval. El Truco de Magia.  Danza Rusa.
. La Habitación de Petrouchka.
. La Habitación del Moro. Danza de la Bailarina. Vals de la Bailarina y el Moro. 
. La Feria del Carnaval. Danza de las Nodrizas. Campesino con Oso. Gitanos y un vende
  dor de rastrillos. 
. Danza de los Cocheros Enmascarados. 
. Pelea del Moro y Petrouchka. La Policía y el Juglar. Aparición del Espectro de Petrouchka. 
Petrouchka fue iniciado en agosto de 1910 y terminado en mayo de 1911. Fue estrenado por los Ba
llets Rusos en el Théâtre de Châtelet, en París; la dirección orquestal estuvo a cargo de Pierre Monteux.
Stravinsky revisó la orquestación continuamente desde 1915 hasta 1946; su versión definitiva es cono cida como la "Versión Revisada de 1947".
La compañía de baile de Sergei Diaghilev, los Ballets Rusos, frecuentemente actuaba en París. Durante su segunda temporada en la capital francesa, Diaghilev introdujo un nuevo ballet con música de un com positor ruso desconocido: Igor Stravinsky. El Pájaro de Fuego fue un éxito, y Diaghilev de inmediato hi zo planes para tener nuevos ballets de Stravinsky. El empresario apoyó con entusiasmo las ideas del  compositor con respecto a una danza que describiera los ritos paganos en la Rusia prehistórica. Pero  Stravinsky decidió escribir primero una pieza diferente.
El compositor recuerda, en su Autobiografía:
Antes de encarar la Consagración de la Primavera, que sería una obra larga y difícil, quería refrescarme componiendo una pieza orquestal en la que el piano desempeñara la parte más importante: una parte de Konzertstück. Al componer la música, tenía en mente la clara imagen de un títere, al que súbitamente se le  confiere la vida, exasperando la paciencia de la orquesta con cascadas diabólicas de arpegios. La or
questa a su vez toma represalias con amenazadores estallidos de trompetas. El resultado es un ruido te
rrible que alcanza su clímax y finaliza con el lamentable y quejoso colapso del pobre títere. Después de terminar esta pieza extraña, luché durante horas , mientras caminaba junto al lago de Ginebra, para en
contrar un título que expresara en una palabra el carácter de mi música y, en consecuencia, la personali
dad de esta criatura.
Un día salté de alegría. Había encontrado finalmente mi título: Petrouchka, el héroe inmortal y desdicha
do de todas las ferias de todos los países. Poco después, Diaghilev vino a visitarme en Clarens, donde estaba viviendo. Se sintió enormemente sorprendido cuando en lugar de los bosquejos de La Consagra
ción , le toqué la pieza Petrouchka. Estaba tan encantado con ella que no podía dejarla de lado y se em
peñó en convencerme para que desarrollara el tema de las penurias del títere y las convirtiera en un ba
llet completo.
Diaghilev reunió a muchos de los talentos principales de la época para producir el ballet. La puesta en escena y el decorado estuvieron a cargo de Alexandre Benois, y el coreógrafo fue Mikhail Fokine, Pier
re Monteux fue el director de la orquesta, la escenografía y el vestuario estuvieron a cargo de Anisfeld y, entre los bailarines, se encontraban la Karsavina, Orloff, Cecchetti y Nijinsky. La orquesta encontró que las disonancias eran difíciles de comprender y los bailarines tenían dificultades para contar los rit
mos irregulares, pero la producción tuvo un éxito resonante. A pesar de que anteriormente no estaba fa
miliarizado con la pantomima, Nijinsky estuvo especialmente espectacular en su papel de marioneta. La renombrada actriz Sarah Bernhardt dijo acerca de su personificación de Petrouchka: "Tengo miedo, tengo miedo...porque acabo de ver al más grande actor del mundo."
Después de las triunfales funciones de París, la compañía de los Ballets Rusos hizo una gira por Europa y Estados Unidos, con su producción de Petrouchka. La compañía de ballet necesitaba doce vagones de ferrocarril para transportar la escenografía y el estuario complicados y el extenso personal por el país. La recepción que se dio a la obra en esta gira no siempre fue favorable.
Hoy puede parecer sorprendente que una pieza tan melodiosa como Petrouchka alguna vez haya sido considerada terriblemente disonante y peligrosamente revolucionaria. La disonancia más famosa es el 
"acorde de Petrouchka", una combinación de triadas en Do mayor y Fa mayor sostenido que se oyen pri
mero en los clarinetes justo después de la apertura de la segunda escena. Esta sonoridad estridente, que retorna periódicamente a lo largo de lo que resta del ballet, representa los insultos que dirige Petrouch ka a su público. La reaparición del acorde al final del ballet significa que el espectro de Petrouchka si gue profiriendo estos insultos burlones. 
A pesar de esta disonancia y otras más, y a pesar de los ritmos serrados y tiempos irregulares, Petrouch
ka sigue siendo una de las composiciones más populares del siglo XX. Parte del atractivo de la obra emana de sus melodías fáciles de cantar. Muchas de estas tonadas no se originan en Stravinsky. Se trata de valses austriacos, una canción francesa del music hall, y por lo menos cinco melodías folclóricas ru
sas. Estas citas de música popular deben haber contribuido a que las primeras audiencias que vieron Pe
trouchka asimilaran esta partitura a veces escabrosa, pero la mayoría de estas referencias no son recono
cidas por el público norteamericano de la actualidad. Las tonadas que citó Stravinsky son tan típicas de su propio estilo melódico que la mayoría de los oyentes simplemente supone que las escribió él. 
La puesta en escena original de Petrouchka fue ensamblada por el estudioso de Stravinsky, Eric Walter White:
(Primer cuadro. La Plaza del Almirantazgo, San Petersburgo, durante la década de 1830.) Multitudes de
  gente pasean por la escena: gente común, gente de clase alta, un grupo de borrachos tomados del bra
zo, niños que se apretujan alrededor del tutilimundi, mujeres alrededor de los puestos. Un músico calle
jero aparece con su organillo. Está acompañado por una bailarina. Justo cuando esta empieza a bailar, un hombre con una caja de música y otra bailarina aparecen en el lado opuesto del escenario. Después de actuar simultáneamente durante un lapso breve, los rivales abandonan la pelea y se retiran. De pron
to, el Titiritero aparece tras el telón del teatrito. El telón se abre de par en par para mostrar tres mario
netas en sus pedestales:  Petrouchka, la Bailarina y el Moro. El Titiritero les da vida con el encantamien
to de su flauta y los títeres empiezan a bailar...
(Segundo Cuadro.) La Habitación de Petrouchka. Si bien la magia del Titiritero ha imbuido a tres títeres de sentimientos y emociones humanas, es Petrouchka el que más las siente y las sufre. Amargamente consciente de su fealdad y su apariencia grotesca, se siente como un extraño y está resentido por la for
ma en que depende absolutamente de su amo cruel. Trata de consolarse enamorándose de la bailarina.
Ella lo visita en su habitación y, por un momento, él cree que ha  logrado conquistarla. Pero ella se sien
te atemorizada por sus toscas bufonadas y huye. En su desesperación, Petrouchka maldice al Titiritero y se arroja contra su retrato, pero lo único que consigue es hacer un agujero a través de la pared de cartón de su celda. 
(Tercer cuadro.) La habitación del Moro. El Moro vestido con un traje magnífico, descansa reclinado so
bre un diván, jugando con un coco. Aunque es brutal y estúpido, la Bailarina lo encuentra sumamente atractivo y logra cautivarlo utilizando sus artes femeninas. Su escena amorosa es interrumpida por el arribo súbito de Petruochka, que está furiosamente celoso...
(Cuarto Cuadro.) La Feria. Es de noche y las festividades han llegado a su punto más alto. Un grupo de nodrizas danzan juntas. Un campesino que toca la flauta cruza el escenario conduciendo un oso amaes
trado. Un comerciante borrachín, acompañado por dos gitanos, esparce puñados de billetes entre la mul
titud. Un grupo de cocheros iniciaa una danza y a ellos se unen las nodrizas. Finalmente irrumpe en es
cena una cantidad de enmascarados- incluyendo al diablo, la cabra y el cerdo-mientras luces de bengala destellan desde las bambalinas. 
Petrouchka aparece corriendo desde detrás del telón, perseguido por el Moro, a quien la Bailarina trata de detener. El Moro abate a Petrouchka con su cimitarra...Petrouchka muere, rodeado por la multitud atónita. (En medio de la conmoción, el Moro y la Bailarina han desaparecido.) Van a buscara al Titirite
ro y este les asegura a los mirones que Petrouchka no es más que una marioneta con una cabeza de madera y cuerpo relleno de aserrín. La multitud se dispersa a medida que la noche se hace más oscura, dejando atrás al Titiritero. Pero cuando este empieza a arrastrar la marioneta fuera del escenario, se sor
prende al ver aparecer el espectro de Petrouchka sobre el techo del teatrito, haciéndole muecas y burlas a todos aquellos a quienes el Titiritero ha engañado. 
Hay un significado universal en el personaje de la marioneta, hecha de paja y aserrín y sin embargo con capacidad para amar. Este es para los rusos lo que es Pierrot para los franceses, Punch para los ingleses y Pinocho para los italianos: un ser no del todo real cuya tragedia son sus pasiones muy reales, que lo hacen anhelar una vida humana inalcanzable. El significado del personaje está dilucidado con gran be lleza por el crítico literario Wallace Fowlie:
¡Apenas un títere relleno de aserrín, este héroe moderno! su alma es tan pequeña que casi podríamos de
cir que no tiene alma en absoluto. Los colores brillantes y planos de su traje son las pasiones básicas simples que ha aprendido  de memoria y que tipifica mientras está debajo del maquillaje blanco. Pero su boca es humana en su en su línea torturada y sus ojos en ocasiones tienen la luz de todas las plega
rias y los amores del hombre: Humano en sus convulsiones finales y en su muerte, aparece solamente como una caricatura del hombre en su vida, un payaso alucinado cuyos movimientos bruscos y su ani
mación describen lo cómico de las pasiones. Él es la voluntad de la multitud. Es la proyección chillona de la huida voluntaria de la multitud de la realidad. Es el alma de la multitud cuando no tiene coraje ni heroísmo. Petrouchka es la reminiscencia de lo que era humano.  
Sin embargo, en la marioneta está la pasión de todos los héroes del pasado. Petrouchka está enamorado.
Dentro del aserrín de su torpe cuerpo, hay un átomo de vida que tiene toda la temeridad creciente y toda
la ceguera temblorosa de Antonin y de Otelo... Lo divino en él, que es la fuerza de su amor, golpea con
tra las paredes de aserrín de su cuerpo inerte, así como golpea contra las ficticias paredes de cartón de su celda. Porque no hay grandeza, ni dignidad en este mundo: las tablas que muestra están apenas clava
das entre sí y el hilo que tira del desvaído telón del escenario parece romperse en la función de cada no
che. Integrado, puro, trágico, su amor por la insípida Bailarina domina el espectáculo, disuelve la pintu
ra del maquillaje, libera su espíritu en su danza ante el ideal...
El amor de Petrouchka es el símbolo puro de la tragedia: rápido, poderoso, aplastante. Sus movimientos son tan fútiles como las primeras palabras de Fedra. Al principio de cada función, ya está en los domi
nios de la muerte. Su ritual diario constituye una huida de la vocación por la mímica y el humor hacia una experiencia personal del amor. Allí vive como jamás ha vivido en su oficio de titiritero y allí muere debido a su infidelidad hacia la vida inferior. Foto subida de Internet. 
De mi libro "Invitación a a música" de Jonathan Kramer. 








                                                                  
                                                            Petrouchka de Igor Stravinsky
                                    





                                                                       
                                                                            Igor Stravinsky