LA MÚSICA Y SU MUNDO

viernes, 5 de febrero de 2016

Sinfonía Número 2 en Re mayor, Opus 73 de Brahms


                                                   Sinfonía Número 2 en Re mayor, Opus 73

La segunda Sinfonía fue iniciada en junio de 1877 en la pequeña ciudad austriaca de Pörtschach. Que
dó concluido el siguiente otoño y fue estrenada el 30 de diciembre de 1877 por la Orquesta Filarmóni
ca de Viena dirigida por Hans Richter.
Brahms mantenía una relación especial con Clara Schumann, esposa del compositor y pianista Robert
Schumann y ella misma una pianista consumada. La amistad se inició cuando Brahms ayudó a la fa
milia Schumann durante la hospitalización del compositor y después de su muerte. A menudo, Brahms pedía consejo a Clara con respecto a la música que estaba componiendo o su opinión sobre piezas recién terminadas. La Segunda Sinfonía no fue una excepción a la regla.
Es difícil comprender cabalmente la naturaleza de los sentimientos que Brahms abrigaba con respecto
a Clara. Cuando él estaba en sus veinte y era todavía un protegido de Schumann, amaba a Clara a una distancia respetable.
Mientras Schumann estuvo internado en un manicomio, durante sus últimos años, Brahms expresó su afecto más abiertamente pero se contuvo en cuanto a actuar consecuentemente con él. Escribió: "Mi muy querida Clara, desearía poder escribirte tan tiernamente como teamo y hacer por ti todas las co
sas buenas y afectuosas que me gustaría. Eres tan infinitamente querida para mí que no puedo expre:.
sarlo en palabras. Desearía llamarte mi querida y muchos otros nombres, sin dejar nunca de adorarte."
Después del fallecimiento de Schumann, Bzrahms estuvo en condiciones de pensar de manera más realista con respecto a una unión con Clara. Pero no le pareció correcto, Era su amiga y él la amaba,pero también era la viuda de Schumann. Además, Brahms sabía que la vida doméstica interferi
ría con su trabajo creativo. Escribió a su amigo Joachim: "Creo que no la respeto y admiro tanto co
mo la amo y soy presa de su hechizo. A menudo debo contenerme con fuerza para no rodearla con mis brazos en silencio e incluso...no sé , me parece tan natural que ella no lo tomaría a mal. Creo que
ya no podre amar a una muchacha, al menos me he olvidado por completo de ellas. No hacen sino pro
meter el cielo, en tanto que Clara y Brahms habían estado en contacto diario permanentemente, pero
después ella se mudó a Berlín y él regresó a Hamburgo. Mantuvieron una correspondencia sostenida y Brahms le enviaba cada una de sus composiciones para que ella le diera su opinión. Pero el amor no
se comentaba abiertamente. Brahms nunca se interesó tan profundamente por ninguna otra mujer, pe
ro no logró decidirse a establecer un compromiso decisivo con Clara. Muchos años después él insistió
en que se devolvieran las cartas y las destruyeran, Clara aceptó con desgana, pero se las arregló para conservar algunas de sus favoriatas. Debido a que la mayor parte de la correspondencia fue quemada, probablemente nunca tendremos información como para comprender del todo la extraña relación que
hubo entre estos dos artistas.
Después de años de lucha para componer la Primera Sinfonía, con muchas versiones preliminares en
viadas a Clara para recibir sus sugerencias, Brahms descubrió que era mucho más fácil componer la Segunda. Trabajaba mejor lejos de la ciudad, durante el verano, y es así que escribió la Segunda Sin
fonía en pocos meses, en una pequeña ciudad a orillas del lago de Wörth. Cuando estuvo lista, le en
vió a Clara el primer movimiento, que ella alabó. Predijo que esta sobra tendría un éxito más inmedia
to con el público que el que había logrado la Primera, y estuvo en lo cierto. El tercer movimiento fue tan bien recibido el día del estreno que hubo que repetirlo.
La Segunda Sinfonía presenta un interesante paralelo con Beethoven. Brahms tenía permanentemente
presente al compositor anterior, cuya música fue para él modelo e inspiración. Beethoven habia escri
to sus sinfonías Quinta y Sexta muy cercanas una de la otra y lo mismo hizo Brahms con su Primera y  Segunda.
La Quinta es meditabunda pero apasionada,emocional pero triunfante, y está en la tonalidad apropia
da, Do menor. La primera de Brahms comparte la tonalidad y el estado de ánimo con la Quinta de Beethoven. La siguiente sinfonía de Brahms comparte el estado de ánimo( pero no la tonalidad con la
posterior Pastoral de Beethoven. Ambos son idílicas, sin problemas y pacíficas( aunque hay mucho drama interior en ambas obras).
Brahms que no creía en la música de programa, nunca hubiera llamado Pastoral a una Sinfonía y sin duda se hubiera molestado con cualquier comentarista que detectara en la sinfonía en Re mayor refle
jos de ámbito campestre y pacífico donde la había concebido. Pero no se puede negar que, si alguna de las sinfonías de Brahms merece ser considerada pastoral, es esta. A grandes rasgos, dentro de la producción de Brahms ocupa el mismo lugar la Sexta de Beethoven , la primera de Schumann, la Oc
tava de Dvorák, la Quinta de Schubert, la Cuarta de Mahler, la Cuarta de Bruckner y la tercera de Mendelssohn en las respectivas listas de dichos compositores. Parecería que escribir una sinfonía pa
cífica era algo que estaba obligado a hacer todo compositor romántico que se respetara.
De mi libro " Invitación a la música " de Jonathan Kramer. Foto subida de Internet.
                           



                                                                            
                                                                             



                                                                                  

                                         Sinfonía Número 2 en Re mayor, Opus 73 de Brahms






 




                                                                        Brahms


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